lunes, 5 de noviembre de 2007

Simplemente Olmedo



Cuando me propuse dedicarte unas palabras o unas líneas, en tu honor, pense... cuantas cosas que no te dije en su momento, cuantas cosas que no te agradecí, como podría plasmar tantas sensaciones, tantas experiencias, tantos sentimientos, tanta admiración y respeto, no sabía como empezar. Todo es tan profundo, tan actual, tan verdadero.
Ay negrito... si vivieras, seguramente lograrías el doble o el triple de la felicidad que nos diste en un momento, solo vos podrías hacerlo.
Gracias por elegirme, y por darme aquel personaje de la "Bebota", que hizo que la gente del país y otros también me reconozcan hasta hoy. Sos nuesto ídolo eterno.
Gracias Alberto, siempre estarás en mi corazón!!!.